Essaouira es pequeña, pero una semana se pasa volando. Entre sesiones en el agua hay mucho con lo que llenar los días, y casi todo queda a un paseo de la playa. Esto es lo que solemos recomendar a nuestros huéspedes.
Recorrer la medina
Empieza por el casco antiguo. Es Patrimonio Mundial de la UNESCO y sigue sintiéndose vivo, no un decorado: puestos de especias, artesanos tallando madera de tuya, pequeñas galerías, joyeros y el olor a sardinas a la brasa que sube desde el puerto. Ve con guía si quieres la historia, o simplemente piérdete; está amurallada, así que siempre encuentras el camino de vuelta.
Meterse en el agua
La bahía es un parque de juegos natural. Viento side-shore constante, una playa de arena amplia y olas suaves la hacen un buen sitio para empezar con el kitesurf o el surf, y divertido si ya navegas. Nuestros instructores están certificados IKO y damos clases para todos los niveles, además de wingfoil para quien tenga curiosidad por volar. Mira las clases o pregúntanos por un paquete con alojamiento.
Yoga frente al océano
Muchos de nuestros huéspedes combinan surf y yoga, y funciona bien: afloja lo que una mañana entre olas deja agarrotado. Sarah Lucia dirige sesiones de yoga holístico con vistas al mar, sueltas o dentro de una estancia. Puedes contactarla en Instagram o pedirnos que añadamos una sesión a tu semana.
Un hammam
Ningún viaje a Marruecos está completo sin uno. El hammam es un ritual: calor, jabón negro, una exfoliación a conciencia y, si quieres ir más allá, un masaje con aceite de argán. En Essaouira hay de todo, desde el hammam de barrio hasta la versión spa. Hazlo un día de descanso; después dormirás como un tronco.
Quad o buggy por las dunas
Al sur de la ciudad la costa se convierte en dunas, bosques de argán y pequeños pueblos. Una salida en quad o buggy te lleva allí en una hora o en un día entero. Es la opción ruidosa, y muy divertida.
A caballo o en camello al atardecer
La opción tranquila: un paseo a caballo por la playa con marea baja, o una caminata lenta en camello mientras el sol baja sobre el Atlántico. Trabajamos con guías locales que cuidan bien de sus animales.
Cómo armar la semana
Surf por la mañana, medina por la tarde, hammam el día de descanso, dunas o paseo al atardecer cuando cae el viento. Si quieres que organicemos todo esto alrededor de tus clases, escríbenos y lo preparamos.
